Cómo ayuda la agricultura a combatir el cambio climático

Cómo ayuda la agricultura a combatir el cambio climático

  • Categoría de la entrada:Noticias
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

¿Puede la agricultura ayudar a combatir el cambio climático? Hace unas décadas cualquier activista medioambiental respondería rotundamente “no”. Pero en los últimos años no sólo ha habido un cambio de mentalidad en el campo, sino que las innovaciones tecnológicas están permitiendo que la agricultura se convierta en el principal aliado en la lucha contra el cambio climático.

Los métodos de cultivo poco sostenibles

Si algo por algo se han caracterizado las últimas décadas ha sido por la proliferación en todo el planeta de la agricultura intensiva. Por un lado, estos métodos permitían abastecer la demanda de productos, cada vez más creciente en un mundo globalizado. Pero por otro, se demostró que suponía demasiados inconvenientes para el medio ambiente.

Las características de la agricultura intensiva son conocidas por la mayor parte de los consumidores. Grandes extensiones monocultivo que someten a la tierra a un gran estrés al demandar muchos recursos, como agua o nutrientes. 

Este tipo de cultivos son, en su mayoría, perjudiciales para la biodiversidad. Entre otras cosas porque la mecanización que lleva asociada hace difícil a otras especies cohabitar con el cultivo.

Por otro lado, para que el producto salga adelante, este tipo de explotaciones abusa de fertilizantes y otros productos químicos que contaminan el ecosistema. En algunos casos directamente supone la muerte de otras especies.

A todo ello hay que sumar que las grandes cantidades de fruto recolectado requiere de una gran distribución que también incide de manera directa en el medio ambiente. En efecto, llevar toda esta superproducción a cualquier parte del mundo multiplica su huella de carbono.

Agricultura y cambio climático: así se combate

Sin embargo, en los últimos tiempos ha aumentado la preocupación medioambiental. Una preocupación que ha pasado de los consumidores a los productores y que ha permitido el surgimiento de todo tipo de iniciativas para convertir al campo en un aliado más de la lucha contra la emergencia climática. De hecho, ya te contamos en este mismo blog cómo la Producción Integrada supone grandes beneficios para el ecosistema.

En efecto, los cultivos sostenibles colaboran en el equilibrio del ecosistema. El respeto de los tiempos propios de la naturaleza y el uso de técnicas de control biológico para los cultivos son fundamentales en esta nueva tendencia. De esta manera se evita la degradación del suelo y se fomenta la biodiversidad en los cultivos.

Por otro lado, la continua innovación ha permitido que los recursos se utilicen de una manera mucho más eficiente. Así, existen técnicas para el ahorro de agua en los cultivos.

Fijación de CO2 en el suelo

Por último no podemos olvidar el principal problema del cambio climático: el aumento del dióxido de carbono en nuestro planeta. Este aumento supone, por un lado, problemas de salud para la población. Pero también la existencia del efecto invernadero, es decir, la creación de una barrera de gases que evita que el calor del planeta se disipe a través de la atmósfera. 

El efecto invernadero provoca, por tanto, un incremento de la temperatura media de la tierra que afecta a todos los ámbitos: 

  • La desaparición de los polos
  • La evaporación del agua dulce en superficie
  • La alteración de los ciclos climáticos
  • La pérdida de especies
  • Problemas de salud en la población

Ante esto cabe recordar que los cultivos de plantas suponen una vía para la eliminación de parte de este CO2 gracias a la fotosíntesis. Más aún si se trata de cultivos arbóreos, como por ejemplo el olivo, tan extendido en el sur de la península.

Los cultivos arbóreos, además, suponen una fuente de alimento y refugio para las especies animales con las que conviven. Por eso son tan importante, junto con los bosques.

Leave a Reply