Poesía y… ¿aceitunas? El olivo y su fruto muy presentes en el Día Mundial de la Poesía

Poesía y… ¿aceitunas? El olivo y su fruto muy presentes en el Día Mundial de la Poesía

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¿Puede una humilde aceituna compartir cientos de versos con los grandes temas que han preocupado a la humanidad? ¡Por supuesto! El Día Mundial de la Poesía nos ha animado a profundizar en la relación entre lírica y olivar.

Más allá del “Andaluces de Jaén, aceituneros altivos…”, uno de los poemas más conocidos de Miguel Hernández, encontrarás en este post los principales motivos y simbología con los que la oliva está presente en este género literario.

La simbología del olivo

El olivo y su fruto, la aceituna, son un signo de identidad de la cultura mediterránea desde que el ser humano comenzó su actividad agrícola. Un símbolo que no ha dejado de estar presente en cualquier manifestación artística desde hace milenios y la lírica no ha estado ajena a ello.

En el imaginario cristiano, por ejemplo, encontramos ya referencias al olivo en el Antiguo Testamento. Precisamente una paloma con una rama de olivo alertó a Noé del fin del diluvio. Mientras que uno de los momentos más significativos del Nuevo Testamento es la oración de Jesús en el Huerto de los Olivos.

Sin embargo, la cristiana no es la única cultura que recoge el olivo entre sus símbolos. Este árbol aparece ligado a otro libro sagrado, el Corán, así como a leyendas asirias y a las mitologías egipcia, griega y romana.

Para la mayoría de las culturas el olivo ha simbolizado abundancia y fertilidad. También paz y la amistad. La longevidad de estos árboles unido al valioso aceite que se extrae de su fruto lo convirtieron en árbol venerado a lo largo y ancho del Mediterráneo.

Son curiosas las historias mitológicas que refieren a la aparición del olivo. En Egipto, fue Isis, la diosa madre de Horus, la que regaló el árbol a la humanidad enseñándole cómo extraer aceite de Oliva.

Por su parte, en la diosa griega Atenea lo hizo brotar al golpear el suelo con su lanza. Por ello, es un árbol unido a esta deidad y simboliza, también la sabiduría.

La aceituna y la cultura popular

Más allá de la mitología y la religión, el olivo y su fruto han estado muy presente en el día a día de las gentes, sobre todo de quienes cultivaban los campos y disfrutaban del paisaje olivarero.

Es cierto que en el Día Mundial de la Poesía solemos pensar en aquellos poetas ilustres y en sus obras impresas. Pero no podemos olvidar que un pueblo es mucho más que su cultura impresa. Refranes y coplillas han recogido asimismo la importancia de este árbol en nuestra cultura.

En efecto, en el refranero popular encontramos una gran multitud de referencias al olivo, como se puede apreciar en el listado de esta web refranero castellano.

Por su parte, las coplillas siempre fueron un elemento presente en las labores agrícolas. Cuando décadas atrás el trabajo era principalmente manual, el cancionero popular daba compañía a los labriegos.

Precisamente relacionado con este aspecto, encontramos el trabajo de Enrique Alcalá Ortiz, titulado “El olivo en el cancionero popular de la subbética cordobesa”. Un interesante ensayo lleno de referencias líricas populares que no podía pasar desapercibido en el Día Mundial de la Poesía.

Poetas para celebrar el Día Mundial de la Poesía

Después de repasar la vinculación del olivo a la cultura oral y escrita, queremos ofrecerte nuestras recomendaciones para el Día Mundial de la Poesía.

En España, muchos de los escritores de las generaciones del 98 y del 27 destacan por sus referencias olivareras. Pero también hay otros poetas fuera de nuestras fronteras que dedicaron sus versos al olivo o la aceituna. Pablo Neruda, por ejemplo, dedicó una “Oda al aceitede la que te mostramos un extracto:

“Cerca del rumoroso
cereal, de las olas
del viento en las avenas,

el olivo

de volumen plateado,
severo en su linaje,
en su torcido
corazón terrestre;
las gráciles
olivas
pulidas
por los dedos
que hicieron
la paloma
y el caracol
marino (…)”

Quizá una de las obras más significativas para recordar en el Día Mundial de la Poesía sea Apuntes” de Antonio Machado, sobre todo la estrofa II:

“Sobre el olivar,
se vio la lechuza
volar y volar.
Campo, campo, campo.
Entre los olivos,
los cortijos blancos.
Y la encina negra,
a medio camino
de Úbeda a Baeza.”

También hay mujeres poetas que han dedicado sus versos al olivar. De entre ellas hemos seleccionado a la ubetense Isabel Rezmo y su poema “Yo voy por los caminos que comienza así:

“Yo voy por los caminos,
cuerpo desnudo entre el olivo,
cuerpo inerte bajo el frío

Yo voy entre el lecho del hambre
y el color del hilo.
Voy, andando entre la sombra
que tiembla.
inquieto sonido.

Buscando el germen,
¿o será la muerte?
Absurdo destino.”

Y para terminar nuestro homenaje a la lírica y el olivo en el Día Mundial de la Poesía, recogemos el poema La Primavera ha venido” de Rafael Alberti, toda una oda a la cultura y la paz:

“La primavera ha venido
dejando en el olivar
un libro en cada nido.
Vivir leyendo, leyendo
mientras la paz en el mundo
no se nos vaya muriendo.
Paz, paz, paz para leer
un libro abierto en el alba
y otro al atardecer.”

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